Escribe tu email para recibir todas nuestras actualizaciones:

CONTENIDO

Descripción: De las cenizas del expléndido y corrosivo Kaka de Luxe, el grupo de Alaska, Berlanga, Canut, Benavente y Curra se colaron en las radiofórmulas de principios de los ochenta con una apuesta que sorprendió a todo el mundo.

Entre los adjetivos que le hemos ido acoplando a la movida están sin duda el “petardeo”, la “vulgaridad”, el “cachondeo”, la “indisciplina” y la “provocación”. Todo esto era Alaska y los pegamoides, pero con clase… y cutrez. Esta canción, y otras de la banda, fueron cantadas por niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos por igual porque hacía gracia, era divertida.

Recordamos que estábamos en plena tensión política y en el panorama musical sólo había cabido la canción protesta de los cantautores del momento y las canciones ñoñas de los vocalistas, con alguna que otra banda de imitadores de The Beatles. Este primer gran éxito de Alaska y los Pegamoides era diferente, y el público se lo supo recompensar.

Escribir un comentario